30 ene 2014

A MANO DE DOLOR Y MAGIA

   

De cuando el poeta Juan Carlos Mestre se pilló la mano con una silla un día de Paz y concierto.                          
                                                                             

Un volcán ardía
y asomaba su ojo enrojecido.

Recojo tu dolor.
 
Sobre el cartón del vaso fue tan fácil...
desbordar hielo y atraparlo.
En calma tu calma subió a los ojos,
un verso alcanzó mi aire.
 
“Pongo la mano en el hielo por ti”.
 
Redondeó las aristas del frío
se puso a doler cálida:

Despierta los dedos y olvida.
Entra pluma, pincel…
varita mágica del cuaderno.
El prestidigitador de palabras
mueve línea, forma y colores.


Qué difícil fue descubrir el truco,
cuando un dibujo de pájaro enorme,
a un vuelo de manga,
mudaba a rostro de mujer risueña.


Y no quiso saber que duele,
tu mano abrió reina de corazones.
 
                                  
 Concierto de Paco Damas en el CC La Vaguada
el 23/01/2014.
 
 
 
 
 

 

22 nov 2013

MAREAS

 



                 
 
Ríos de tinta dulce
eligieron un mar blanco,
toda mi palabra dentro
hasta cribar limo en el fondo.

Tu mar de pez asustado
se desbordó.
El miedo a no respirar en la arena
me dejó las orillas
de silencio empapadas.

Difícil dar un paso,
solo mover los pies con lentitud...

o nadar en la noche
y asumir riesgos de profundidad.

Ya conoces mi lenguaje de otoño.
Volvería a dejarte
mis hojas de lluvia,
la semántica de todos sus colores.

Lee de nuevo, piensa...
y si nacen días de voz,
 
procura que tus palabras
sequen el silencio,
este silencio de fondo marino

que    me    deja      a          la           deriva

en el péndulo de todas las mareas.

10 nov 2013

GINKGO BILOBA

                                                 Foto de Yolanda Hernández



                               
Despereza  sus ojos de noctámbulo,
se abre a la luz del alba.
Un séquito de colores asoma,
todos bailan con el verde. 

Las hojas sueltan el temblor,
sus células van al quehacer diario,
laboratorio hambriento,
de lo inerte a la vida,
un milagro es crecer. 

Y ahí está, un día y otro,
al trote de los vientos va su danza,
sangre de sol circula por sus venas.
Se ablanda en abrazo de sombra,
mil abanicos de frescor  al vuelo.

En el estanque se reconoce,
ríe con las palomas,
picotean hasta el fondo,
el agua en círculos
quiebra su identidad. 

Ya conoce la seducción del otoño,
amor de sueño largo
que desnuda su belleza más fría.  

Sus cien años son plomo,
el miedo lo ata de raíz a zénit,
nace la incertidumbre: 

Hasta dónde con el agua,
hasta cuándo las palomas.

1 oct 2013

BESO






“Fue increíble. No me lo podía imaginar…Por la noche me miraba los labios en el espejo y me parecía que tenían otro color”.  (Niña de 11 años)
                   
               
                 Por los ojos de la noche
el eco de unos cascabeles
vibra sobre el brocal de la  boca.

Los dedos, aún juguetones,
se deslizan inquietos
por el brillo rojo de los labios,
palpan el primer sello de otra piel.

Se confundió la tarde
con su disparo de foto única.
Un temblor prende fuego en cada poro
y el hueco del ombligo se estremece.
        
Su fiel espejo abre la escena:
labios en un nudo,
sobre telar de chicle
y una lazada solo.

El pudor, sin querer,
huyó a esconderse en un bolsillo.

SUBDITO


 


                             Es nombre que define,
                        como una garrapata sobre mí,
                        desde hace tiempo.

                        Disparo a la razón,
                        simula muerte,
                        pero ahí se queda.


                       Mis uñas lo desgarran,
                       quiero ver cada trozo por los aires,
                       quedar en carne viva,
                       sin dolor por los suelos.

                       Harta del engomado y la pintura,
                       de las lujosas vendas                  
                       que te escayolan.

                       Necesito otro nombre,
                       es hora de reavivar la piel.

                      No me llaméis así,
                      no existo para las bestias.