La casa roja del lago - Villafranca de Córdoba
18 dic 2013
22 nov 2013
MAREAS
Ríos
de tinta dulce
eligieron
un mar blanco,
toda
mi palabra dentro
hasta
cribar limo en el fondo.
Tu mar de pez asustado
se
desbordó.
El
miedo a no respirar en la arena
me
dejó las orillas
de
silencio empapadas.
Difícil
dar un paso,
solo
mover los pies con lentitud...
o nadar en la noche
y asumir
riesgos de profundidad.
Ya
conoces mi lenguaje de otoño.
Volvería
a dejarte
mis
hojas de lluvia,
la
semántica de todos sus colores.
Lee de nuevo, piensa...
y si
nacen días de voz,
procura
que tus palabras
sequen
el silencio,
este
silencio de fondo marino
que
me deja a la deriva
en
el péndulo de todas las mareas.
10 nov 2013
GINKGO BILOBA
Foto de Yolanda Hernández
Despereza
sus ojos de noctámbulo,
se abre a la luz del alba.
Un séquito de colores asoma,
todos bailan con el verde.
Las hojas sueltan el temblor,
sus células van al quehacer diario,
laboratorio hambriento,
de lo inerte a la vida,
un milagro es crecer.
Y ahí está, un día y otro,
al trote de los vientos va su danza,
sangre
de sol circula por sus venas.
Se ablanda en abrazo de sombra,
mil abanicos de frescor al vuelo.
En el estanque se reconoce,
ríe con las palomas,
picotean hasta el fondo,
el agua en círculos
quiebra su identidad.
Ya conoce la seducción del otoño,
amor de sueño largo
que desnuda su belleza más fría.
Sus cien años son plomo,
el miedo lo ata de raíz a zénit,
nace la incertidumbre:
Hasta dónde con el agua,
hasta cuándo las palomas.
1 oct 2013
BESO
“Fue
increíble. No me lo podía imaginar…Por la noche me miraba los labios en el
espejo y me parecía que tenían otro color”.
(Niña de 11 años)
Por los ojos de la noche
el eco de unos cascabeles
vibra sobre el brocal de la boca.
vibra sobre el brocal de la boca.
Los dedos, aún juguetones,
se deslizan inquietos
por el brillo rojo de los labios,
palpan el primer sello de otra piel.
Se confundió la tarde
con su disparo de foto única.
Un temblor prende fuego en cada poro
y el hueco del ombligo se estremece.
y el hueco del ombligo se estremece.
Su fiel espejo abre la escena:
labios
en un nudo,
sobre telar de chicle
y una lazada solo.
y una lazada solo.
El pudor, sin querer,
huyó a esconderse en un bolsillo.
SUBDITO
Es nombre que define,
como una garrapata sobre mí,
desde hace tiempo.
Disparo a la razón,
simula muerte,
pero ahí se queda.
Mis uñas lo desgarran,
quiero ver cada trozo por los
aires,
quedar en carne viva,
sin dolor por los suelos.
Harta del engomado y la
pintura,
de las lujosas vendas que te escayolan.
Necesito otro nombre,
es hora de reavivar la
piel.
No me llaméis así,
no existo para las bestias.
10 sept 2013
SIN NOMBRE
Praia Das Catedráis - Lugo
Cómo hablo del mar si no digo olas,
sus rizos blancos sobre el
cielo,
rítmica aguada
que satura los ojos de
acuarela.
Cómo decir mar sin nombrar la
tarde,
de rosas la retina
cuando el sol mece la luz en
las nubes,
duele dulce su adiós.
No digo mar si no hay amanecer,
ese desnudo de la noche,
a toda luz su cuerpo de alba
y la mirada trasnochando
azules.
No hay mar si miro al
acantilado,
cincel de agua y de tiempo
que esculpió esa galería de
cíclopes,
catedrales sin dios.
Y si cierro los ojos
la voz me habla de una marea viva,
los pies caen sin arena de
apoyo,
el abrazo ancla y lleva al
vértigo.
Esa es ya otra palabra:
verbo y título
bajo esa bóveda de cielo y
piedra.
Allí perdió su nombre el mar.
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