7 jul. 2014

MUÑECO




Fue molde del abrazo

cuando la lágrima

era goma de borrar tristeza.

En  sus ojos siempre

la risa azul.

 

Saltan a la memoria

las noches de viento y susto.

¿Qué dice la ventana?

¿Por qué el cristal responde?

 

Su frío de muñeco

tiritaba en mi piel.

Con lógica inocente

lo apretaba contra el pecho,

no era extraño notar

blando y tibio el cartón.

 

Ahora otros ojos me taladran,

los niños de hueso y hambre…

Casi nada se mueve

si el bienestar se cuela dentro.

 

Si la infancia nos soltó tan humanos,  

¿por qué este lazo adulto que sujeta?

 

2 comentarios:

  1. Ese lazo creo que no podremos soltarlo ya, pero siempre quedará el recuerdo de esa imagen y lo que había tras ella. Un abrazo compañera

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    1. Tú ya lo tienes suelto. Pronto atenderás a esos niños con todo tu amor. Te admiro.
      Un abrazo.

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