22 nov. 2013

MAREAS

 



                 
 
Ríos de tinta dulce
eligieron un mar blanco,
toda mi palabra dentro
hasta cribar limo en el fondo.

Tu mar de pez asustado
se desbordó.
El miedo a no respirar en la arena
me dejó las orillas
de silencio empapadas.

Difícil dar un paso,
solo mover los pies con lentitud...

o nadar en la noche
y asumir riesgos de profundidad.

Ya conoces mi lenguaje de otoño.
Volvería a dejarte
mis hojas de lluvia,
la semántica de todos sus colores.

Lee de nuevo, piensa...
y si nacen días de voz,
 
procura que tus palabras
sequen el silencio,
este silencio de fondo marino

que    me    deja      a          la           deriva

en el péndulo de todas las mareas.

10 nov. 2013

GINKGO BILOBA

                                                 Foto de Yolanda Hernández



                               
Despereza  sus ojos de noctámbulo,
se abre a la luz del alba.
Un séquito de colores asoma,
todos bailan con el verde. 

Las hojas sueltan el temblor,
sus células van al quehacer diario,
laboratorio hambriento,
de lo inerte a la vida,
un milagro es crecer. 

Y ahí está, un día y otro,
al trote de los vientos va su danza,
sangre de sol circula por sus venas.
Se ablanda en abrazo de sombra,
mil abanicos de frescor  al vuelo.

En el estanque se reconoce,
ríe con las palomas,
picotean hasta el fondo,
el agua en círculos
quiebra su identidad. 

Ya conoce la seducción del otoño,
amor de sueño largo
que desnuda su belleza más fría.  

Sus cien años son plomo,
el miedo lo ata de raíz a zénit,
nace la incertidumbre: 

Hasta dónde con el agua,
hasta cuándo las palomas.