10 sept. 2013

SIN NOMBRE

                         Praia Das Catedráis - Lugo


 
 
Cómo  hablo del mar si no digo olas,
sus rizos blancos sobre el cielo,
rítmica aguada
que satura los ojos de acuarela.
 
Cómo decir mar sin nombrar la tarde,
de rosas la retina
cuando el sol mece la luz en las nubes,
 duele dulce su adiós.

No digo mar si no hay amanecer,
ese desnudo de la noche,
 a toda luz su cuerpo de alba
y la mirada trasnochando azules.
 
No hay mar si miro al acantilado,
cincel de agua y de tiempo
que esculpió esa galería de cíclopes,
catedrales sin dios.
 
Y si cierro los ojos
la voz me habla de una marea viva,
los pies caen sin arena de apoyo,
el abrazo ancla y lleva al vértigo. 

Esa es ya otra palabra:
verbo y título
bajo esa bóveda de cielo y piedra.
Allí perdió su nombre el mar.