16 abr. 2013

MAR DE PONIENTE

Águilas-Playa de las Delicias

El mar muerde la planta de los pies,
sus dientes de agua
insinúan la oscuridad del fondo. 

Llaman esas volutas de cristal,

la caricia deshecha en la memoria.
Se ciñe a cada poro la tristeza,
escapa fría. 
 
Inmersión en picado
 y el cuerpo sin destino.  

Las olas me hablan de subir,
caminar hacia el sol y no quemarse.

Si aguantara la cera,
¿quién sabe cuánto duraría un vuelo?
 
 


 
 
 



4 comentarios:

  1. Bienvenida amiga a este mundo del blog.
    Espero poder disfrutar de tus entradas como lo hago con estas dos primeras.
    Nos vemos.
    Abrazos.

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  2. Gracias Pedro! Eres el primero que me comenta.

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  3. Espero no ser el último.
    Ánimo y un abrazo.

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  4. Ni muchísimo menos el último!. Bienvenida, Ana y que el camino sea largo y fructífero.

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